
Interior con una criada dormida y su señora («La criada ociosa»)
Ficha
La historia
La señora de la casa sonríe y nos muestra la palma abierta, como preguntando qué se puede hacer con esta chica. A su lado, la criada se ha dejado caer en un taburete y se ha quedado dormida con la cabeza apoyada en la mano. Un espectador holandés reconocía en esa postura la figura tradicional de la acedia, la pereza. El suelo, en cambio, cuenta la otra mitad de la historia. Ollas, cacerolas, un colador y platos por todas partes delatan el trabajo de una comida abundante, y por la puerta del fondo se ve a unos comensales sentados a la mesa. En el aparador, un gato aprovecha la ocasión y se sirve de una fuente. Nicolaes Maes firmó y fechó la tabla en 1655. El apodo de «La criada perezosa» suena más duro que la escena. Richard Simmons la legó a la National Gallery en 1847, y hoy está en la sala 26.



