
Guercino · PD
Jacob bendiciendo a los hijos de José
Ficha
La historia
Cuando Guercino pintó esta escena hacia 1620, tenía unos 29 años y trabajaba en Cento, su pueblo del norte de Italia, todavía lejos de las reglas de Roma. Un año después, un papa boloñés, Gregorio XV, lo llamaría a la corte pontificia, y su pintura se volvería más serena y clásica. Aquí aún manda el joven audaz: figuras muy próximas, luz cortante y sombras densas que recuerdan a Caravaggio. El relato viene del Génesis. El anciano Jacob, casi ciego, bendice a sus dos nietos, pero cruza los brazos para dar la mano derecha, la del hijo mayor, al menor, Efraín. José, el padre, a la derecha, intenta corregirlo, y son esas manos cruzadas las que organizan toda la escena. El lienzo pasó casi inadvertido durante siglos, hasta que en 1934 el historiador del arte Denis Mahon lo compró en París por 120 libras.




