
Judit y Holofernes
Ficha
La historia
En 1608 Pablo V llevaba tres años como papa, y su sobrino, el cardenal Scipione Borghese, reunía una colección de pintura a toda prisa. Un documento del 2 de mayo de ese año, del archivo familiar que hoy guarda el Vaticano, fija el precio de «la pintura con la historia de Judit». Según el museo, la encargó el propio cardenal o el hermano del papa. Baglione eligió el momento justo después de la decapitación. A la izquierda, el cuerpo sin cabeza de Holofernes se desploma en la sombra, con las piernas en alto bajo una pesada cortina. Judit, bañada de luz y con joyas entre los rizos dorados, deja caer la cabeza en una bolsa que sostiene su criada, una anciana de rostro surcado, vista de perfil y horrorizada. Los especialistas creen que Baglione se inspiró en una anciana parecida del cuadro del mismo tema que Caravaggio pintó para el banquero Ottavio Costa.

