
El Amor sagrado vence al Amor profano
Ficha
La historia
En 1602 el Cupido desnudo y risueño de Caravaggio, el cuadro conocido como Amor victorioso, pertenecía al banquero y coleccionista Vincenzo Giustiniani. Su hermano, el cardenal Benedetto Giustiniani, encargó a Giovanni Baglione una respuesta. En ella un Amor divino alado cae sobre el Cupido terrenal, también desnudo, y sobre un demonio, y los aplasta a los dos. Un año después el cuadro volvió a salir, esta vez ante un tribunal. Baglione había denunciado a Caravaggio y a varios amigos suyos por unos versos injuriosos, y uno de los acusados, el pintor Orazio Gentileschi, aprovechó su declaración para desmontar la primera versión. El Amor divino, dijo, tenía que ser un niño desnudo, y Baglione lo había convertido en un hombre grande y armado. Según el propio Orazio, aquella crítica llevó a Baglione a pintar el tema por segunda vez. El museo considera que el lienzo de Berlín es la primera versión y este, la segunda. Está firmado y fechado en 1602 justo encima de la cabeza del Cupido vencido. Aquí el demonio saca la cara de la sombra y nos mira de frente. Baglione recordó ambos cuadros en sus vidas de artistas, publicadas en 1642, y contó que colgaban en el salón del palacio del cardenal, uno frente al otro.

