
Judit y Holofernes
Ficha
La historia
Florencia contaba desde hacía mucho a Judit entre sus propios héroes. En 1495, tras la expulsión de los Medici, el bronce de Donatello que la muestra decapitando a Holofernes se instaló en la Piazza della Signoria, el corazón político de la ciudad, como emblema del débil que vence al tirano, y pronto el David de Miguel Ángel se le unió allí. El florentino Francesco Furini pintó su Judit entre 1630 y 1635, y el museo reconoce algo de aquel David en su mirada orgullosa. Sin embargo, la muestra medio desnuda sobre el lecho del enemigo. Es la noche en la tienda que narra el libro de Judit. El general asirio yace ya decapitado sobre las sábanas ensangrentadas, y Judit, con la espada aún en el puño, señala a su criada Abra el trofeo que esta se llevará. También su pie señala, hacia abajo, un par de elegantes zapatos desatados. El museo relaciona el detalle con el cántico de Judit en la Biblia, que dice que sus sandalias arrebataron los ojos de Holofernes. El lienzo llegó al Estado en 1948 como donación de la colección Dusmet.



