
El rey Lear
Ficha
La historia
En mayo de 1805 se subastaron en Christie's, en Londres, los cuadros de la Shakespeare Gallery de John Boydell. Boydell, editor de grabados, los había encargado desde finales de la década de 1780 a los principales pintores de Gran Bretaña para vender estampas sacadas de ellos, y la larga guerra con Francia le había arruinado el comercio con el continente. Este lienzo, de casi tres metros de alto y más de tres y medio de ancho, uno de los mayores de la galería, se lo llevó Robert Fulton por menos de la mitad de lo que había pagado Boydell. Fulton, el estadounidense que más tarde se haría famoso por el barco de vapor, había llegado a Londres casi 20 años antes para estudiar pintura con Benjamin West, y luego se pasó a la ingeniería. Antes de enviar sus cuadros al otro lado del Atlántico, pidió a su antiguo maestro que los retocara, y West lo hizo en 1806. La escena es la cuarta del tercer acto. En plena tormenta, en el páramo, el viejo rey, sostenido por el leal conde de Kent, echa atrás la cabeza y maldice el temporal y a sus hijas. A la derecha se agazapa Edgar, medio desnudo y disfrazado de mendigo loco, y a la izquierda se encoge el bufón bajo la antorcha de Gloucester. En 1807 el cuadro se expuso en la nueva Academia de Bellas Artes de Pensilvania, en Filadelfia, donde sus admiradores dijeron que superaba todo lo que habían visto. Muerto Fulton, el Boston Athenaeum lo compró en 1828 en una subasta de Nueva York por 600 dólares. En la roca de abajo a la izquierda siguen las dos fechas de West, 1788 y Retouched 1806.




