
Diego Velázquez · PD
Escena de cocina con la cena de Emaús
Ficha
La historia
Hacia 1618, en Sevilla, un Velázquez de apenas 18 o 19 años pintaba bodegones, un género de cocina entonces nuevo en España. Este es una de sus primeras obras conocidas, y hace algo poco habitual. El episodio sagrado, la cena de Emaús, cuando Cristo se revela a dos discípulos, queda relegado a un pequeño hueco al fondo, a la izquierda. Todo el primer plano lo ocupa una sirvienta morisca entre sus cacharros de cocina, una jarra, un cuenco, un mortero. Lo religioso y lo cotidiano cambian de sitio: el milagro sucede a lo lejos, y lo que llena el cuadro es el trabajo de una mujer. La pintura llegó a Dublín en 1987, con el legado de Alfred Beit.




