
Leonardo da Vinci, La Belle Ferronnière, 1495. Wikimedia Commons. · PD
La Bella Ferronera
Ficha
La historia
El nombre de este retrato es un malentendido. La mujer que mira de reojo desde el cuadro no es ninguna bella Ferronnière. Hacia el año 1800 el pintor Ingres hizo una copia y le puso, por error, el nombre de una supuesta amante de Francisco I de Francia, y la etiqueta equivocada corrió tan deprisa que ya no hubo forma de quitarla. El propio Louvre la titula hoy retrato de mujer llamado, erróneamente, la bella Ferronnière. Leonardo lo pintó en Milán en la década de 1490, cuando servía en la corte de Ludovico Sforza, el duque de la ciudad. Quién es ella sigue sin saberse con certeza. El museo apunta a Lucrezia Crivelli, amante del duque, aunque otros han propuesto a su esposa, Beatrice d'Este. Lo que no se discute es la mirada. La modelo no nos mira de frente, sino que gira los ojos hacia un lado, hacia alguien que estaría fuera del cuadro, y ese pequeño desvío le da una presencia viva, alerta, como sorprendida un instante antes de hablar. Un parapeto pintado la separa de nosotros, igual que el alféizar de una ventana.




