
Peter Paul Rubens · PD
Lamentación de Cristo por María y Juan
Ficha
La historia
Hacia 1614 Amberes vivía un respiro. Desde 1609 la Tregua de los Doce Años mantenía en suspenso la guerra entre España y las Provincias Unidas, y las iglesias católicas de la ciudad, saqueadas por los iconoclastas una generación antes, volvían a llenarse de retablos. Rubens pintó buena parte de ellos. Esta tabla de roble pertenece a otra tradición, la de la imagen de devoción privada, que desde la Baja Edad Media aislaba un solo instante de la Pasión para rezar ante él. Aquí Rubens vuelve a reunir varios instantes en una misma escena. El Kunsthistorisches Museum distingue cuatro: la coronación de espinas, la crucifixión, el llanto sobre el cuerpo y el entierro, presentados tan cerca del espectador que el creyente se siente parte del duelo, como quería la Contrarreforma. La tabla fue recortada por ambos lados, más por la derecha, y consta en la galería imperial de Viena al menos desde 1730.




