Paisaje cerca de Saint-Ange
Ficha
La historia
En septiembre de 1858 el joven pintor neerlandés Gerard Bilders viajó al sur con algunos amigos pintores para trabajar al aire libre en Saboya, la región montañosa entre Francia e Italia. En su tierra estaba acostumbrado a prados llanos y vacas paciendo, y aquellas cumbres le resultaban ajenas. Esta vista del pueblo de Saint-Ange nace de aquel viaje. Vale la pena reparar en la fecha, porque pocos años después la propia Saboya cambió de manos y en 1860, tras una consulta popular, pasó del Reino de Cerdeña a Francia. El valle tranquilo que Bilders había dibujado se estaba redibujando entonces en el mapa. Las notas del natural las llevó a lienzo más tarde en los Países Bajos, persiguiendo ese gris cálido y suave que le importaba más que cualquier montaña. En su obra es un huésped raro, un paisaje saboyano de un pintor al que los neerlandeses recuerdan por sus propios campos bajos y húmedos.

