
Estanque en el bosque al atardecer
Ficha
La historia
Un panel de apenas 22 por 35 centímetros, pintado hacia 1862 cerca de Lochem, en el este de Güeldres, y dedicado a un solo asunto, la última luz del día. A Bilders le fascinaban los colores de la naturaleza y trataba de reproducirlos con la mayor fidelidad posible. El sol ya ha bajado detrás de los árboles, cuyos troncos y ramas retorcidas se recortan casi negros contra un cielo encendido. El mismo resplandor vuelve a aparecer en el estanque, cortado por el reflejo de los troncos. El tejado oscuro de una granja se agazapa en el horizonte. En la orilla, unos patos se acomodan para la noche, uno de ellos muy blanco, y abajo a la izquierda, entre la hierba oscura, el pintor firmó con su nombre completo.

