
Paisaje con molino de agua
Ficha
La historia
En la Francia del siglo XVIII los molinos de agua eran un tema muy querido por los pintores, que lo habían aprendido de los holandeses del siglo anterior, con sus ruedas chirriantes, sus compuertas y sus cobertizos remendados. En 1755 Boucher toma el motivo holandés y lo escenifica a la francesa. Unos árboles altos cierran los dos lados como bambalinas de teatro, un recurso que viene de Claude Lorrain. Dentro de ese marco, el viejo molino de techo de paja echa humo por la chimenea y unas palomas blancas se posan en su balconcillo de madera. Los campesinos pescan, sacan agua o lavan ropa en la orilla, todos un poco demasiado elegantes para una aldea de verdad. Aun así, hay suficiente detalle para pensar en un lugar real, quizá a orillas del Sena al oeste de París. Unas manchas de ropa roja avivan los verdes plateados del conjunto.




