
Vincent van Gogh, Landscape with Rabbits, 1889. Wikimedia Commons. · PD
Paisaje con conejos
Ficha
La historia
En diciembre de 1889, en el recinto del manicomio de Saint-Rémy, Van Gogh volvió a un motivo que ya conocía bien: el sotobosque, un trozo de matorral cerrado, sin horizonte y sin cielo, que ocupa el cuadro entero. Lo había pintado varias veces en los alrededores de París en 1887, y en el jardín de la casa de salud tenía a mano matas, troncos y hiedra. La hierba y las hojas van en trazos cortos disparados en todas las direcciones, amarillos junto a verdes, con tanta pasta encima que el lienzo desaparece. Entre la maleza asoman dos conejos, medio tapados, y cuesta encontrarlos a la primera. Es una tela chica, de unos 32 por 40 centímetros, pintada en una de las semanas tranquilas de un año en que las crisis lo dejaban semanas sin poder trabajar.




