
Paisaje con santa María de Cervelló
Ficha
La historia
El Prado guarda este cuadro con un título del que duda. La ficha recuerda que santa María de Cervelló nunca vivió como ermitaña y propone en su lugar a la beata Mariana de Jesús, pero el nombre antiguo sigue ahí, y el museo llama también a la tela Paisaje con una monja mercedaria. Se pintó hacia 1637 en Roma, dentro de la serie de paisajes que Felipe IV encargó para el Palacio del Buen Retiro, entonces recién levantado en el borde de Madrid y con muchas paredes que cubrir. El valle se abre entre arboledas oscuras hacia unas montañas tocadas por la primera luz. La figura arrodillada, con hábito claro, es lo único iluminado en todo el primer término. La obra no está expuesta.




