
Didier Descouens · PD
Las amapolas
Ficha
La historia
Gustave Courbet se hizo un nombre con lienzos enormes que incomodaron al Salón de París, entierros y picapedreros pintados a tamaño natural, así que sorprende encontrarlo trabajando tan pequeño, sobre un cartón apenas mayor que una hoja de papel. Le gustaba empezar estos pequeños estudios sobre un fondo casi negro y luego llevar la pintura hacia la luz, de modo que el rojo de las amapolas parece emerger de la oscuridad en vez de posarse encima. Aquí no se cuenta ninguna historia, solo unas flores miradas de cerca por un pintor que insistía en que la belleza ya estaba en la naturaleza corriente y no necesitaba mejoras. La tabla llegó al museo de Cahors en 1902, dentro de un legado, y pasa la mayor parte del tiempo guardada más que colgada.




