
Raphael · PD
La Virgen y el Niño entronizados con santos
Ficha
La historia
Hacia 1504 Rafael tenía poco más de 20 años y aún trabajaba en Umbría, a la sombra de su maestro Perugino. Este retablo lo encargaron las monjas franciscanas del convento de San Antonio de Padua, en Perusa, y por eso la Virgen aparece entronizada entre santos, con el Niño vestido, un detalle que, según se dice, pidieron las propias religiosas por pudor. La serenidad de los rostros y la dulzura del color todavía pertenecen al mundo de Perugino, pero ya se adivina el orden claro y equilibrado que Rafael llevaría a Florencia y luego a Roma. Con el tiempo el conjunto se desmembró y sus tablas se dispersaron, y la parte central llegó al Metropolitan de Nueva York, donde hoy se conserva.




