
Virgen con el Niño entronizada con el joven san Juan, las santas Lucía, Cecilia, Inés, Apolonia, Catalina e Isabel, y las Alegorías de la Vida Activa y Contemplativa
Ficha
La historia
En 1575, Vito Buonaccolti, rector del hospital florentino de Santa Maria Nuova, se lo encargó a Allori para la capilla de la sala de mujeres, y el programa se pensó para las enfermas. La Virgen se sienta en una exedra de piedra, señal de que encarna a la Iglesia. El Niño, de pie sobre un cojín, bendice, y la mano de su madre se tiende hacia el pequeño san Juan Bautista, que sostiene un panal de miel, su alimento en el desierto. A ambos lados, dos mujeres personifican la vida activa y la vida contemplativa. Abajo se reúnen seis santas, entre ellas Cecilia junto a un pequeño órgano e Inés con su cordero. Los protestantes negaban que la Virgen y los santos intercedieran, el Concilio de Trento lo había reafirmado poco antes, y aquí esas intercesoras ocupan el centro. La tabla está firmada y fechada, y varias figuras copian casi al pie de la letra a Andrea del Sarto, el maestro florentino muerto en 1530.




