
Girolamo Francesco Maria Mazzola · PD
Virgen con el Niño
Ficha
La historia
Parmigianino pintó este pequeño panel devocional hacia 1528 en Bolonia, adonde había huido después de que las tropas del emperador Carlos Quinto saquearan Roma en 1527. Tenía poco más de veinte años y había perdido la ciudad de los papas, donde soñaba con hacer carrera. Nada de aquel desastre asoma en la tabla. Los dedos de la Virgen son largos y afilados, el cuello algo alargado, el Niño girado en una postura blanda y sinuosa, toda esa gracia elegante y algo artificial que más tarde se llamaría manierismo. Después la tabla permaneció casi 240 años en manos de una sola familia inglesa, los Curzon de Kedleston Hall, hasta que en 1995 la compró el Kimbell de Fort Worth.




