Virgen del Dedo
Ficha
La historia
Desde 1978 esta pequeña pintura sobre cobre, de apenas 28 centímetros de alto, está desaparecida. Fue robada de la Galería Borghese, y lo único que queda es la fotografía en blanco y negro del museo, con la obra en un marco del siglo XIX que lleva una roseta en cada esquina. Muestra a la Dolorosa con la cabeza inclinada, envuelta en un manto pesado, y bajo la barbilla asoma entre los pliegues la punta de un dedo. De ese detalle viene el apodo italiano de la composición, «Madonna del dito», la Virgen del dedo. Carlo Dolci la pintó en 1678 y tuvo tanta demanda que existen otras versiones en los Uffizi y en la Galería Corsini. Esta es una réplica, quizá de su propia mano. Se compró en Roma en diciembre de 1818 para el príncipe Camillo Borghese al marchante florentino Ignazio Grossi, junto con un Cristo del mismo Dolci y otras dos pinturas, por 3000 escudos.




