
Raphael, Madonna del Granduca, 1506. Wikimedia Commons. · PD
Virgen del Gran Duque
Ficha
La historia
Cuando Rafael pintó esta Virgen, hacia 1506, llevaba poco tiempo en Florencia y estaba mirando con atención a Leonardo, que trabajaba en la ciudad. De él aprendió el sfumato, esa transición de luz y sombra sin bordes duros que aquí modela el rostro de María y el cuerpo del Niño. El fondo negro que hoy la envuelve no es de Rafael. Las radiografías han mostrado debajo una habitación con una ventana abierta a un paisaje y un asiento de piedra. El fondo oscuro se añadió más tarde, probablemente en el siglo XVII, y concentra toda la atención en las dos figuras. El cuadro debe su nombre al gran duque Fernando III de Toscana, que lo compró a un comerciante florentino en 1799. Se encariñó tanto con él que lo tenía en su dormitorio y lo llevaba consigo en sus viajes. Sigue en Florencia, en la Galería Palatina del Palacio Pitti.




