
Raphael, Madonna del Prato, 1505. Wikimedia Commons. · PD
La Virgen del Prado
Ficha
La historia
En Florencia, hacia 1505, Rafael se dedicó a una serie de vírgenes al aire libre, y esta es de las más serenas. La Virgen, sentada en un prado, vigila a dos niños: su hijo y el pequeño Juan Bautista, que le tiende una cruz de caña que Cristo toma con naturalidad, un gesto que anuncia sin dramatismo lo que le espera. Las tres figuras se ordenan en un triángulo estable, esa composición piramidal que Rafael aprendió mirando a Leonardo por aquellos años. El fondo se pierde en colinas suaves y un lago, con la luz clara de un día templado. Las flores del prado, entre ellas amapolas y violetas, no son adorno: cada una tenía su significado en la devoción de la época.




