
Raphael · PD
La Virgen de la silla
Ficha
La historia
Rafael pintó este tondo en Roma hacia 1513, en los años en que dirigía enormes frescos en el Vaticano y aún podía permitirse, de vez en cuando, algo íntimo y pequeño. La Virgen no tiene aquí nada de reina del cielo sobre un trono. Es una joven madre que estrecha a su hijo contra el pecho y vuelve el rostro hacia quien mira. Viste un mantón de colores vivos, casi exóticos, más propio de una mujer romana de su tiempo que de la iconografía habitual de María. El formato circular obliga a las figuras a curvarse y apretarse, y aun así todo parece espontáneo. A un lado, un pequeño san Juan junta las manos. El codo del Niño cae justo en el centro geométrico del disco, medido con cuidado bajo su aire de gesto casual.




