
Raphael · PD
La Virgen de la diadema azul
Ficha
La historia
La Virgen levanta con cuidado un velo para descubrir al Niño dormido, mientras el pequeño san Juan Bautista se lleva un dedo a los labios pidiendo silencio para no despertarlo. La escena, tierna y doméstica, esconde una sombra: el sueño del Niño evoca la muerte que le espera. Se atribuye a Rafael hacia 1515, pero, como tantas Madonnas salidas de su taller romano, buena parte de la ejecución se debe hoy a colaboradores suyos, sobre todo a Gianfrancesco Penni, sobre un diseño del maestro. El nombre le viene de la diadema azul que ciñe el velo de María. Al fondo se reconocen ruinas romanas bajo un cielo de atardecer.




