
Estatua mágica sanadora de Hor
Ficha
La historia
Hor, escriba del ejército, sostiene delante de sí una pequeña estela, de las que se llaman cipos. En ella, Horus niño está de pie, desnudo, sobre unos cocodrilos, y aprieta en los puños animales peligrosos; encima asoma el rostro de Bes, un dios protector. Las fórmulas mágicas cubren la estela y casi toda la superficie del cuerpo de Hor.
Detrás hay un mito. Isis escondió a su hijo pequeño en los pantanos del delta del Nilo, allí le picó un escorpión y los dioses lo curaron. Quien sufriera la mordedura de una serpiente o la picadura de un escorpión podía esperar sanar como Horus. Para eso se vertía agua sobre la estatua: al correr por las palabras grabadas se creía que absorbía su poder, y luego se daba a beber al enfermo o se le aplicaba en la herida.
La cabeza se ha perdido. El museo fecha la estatua a finales de la Baja Época, entre 370 y 330 a. C. En 1999 el egiptólogo húngaro László Kákosy la publicó en su estudio sobre las estatuas sanadoras de Turín, Florencia y Nápoles.




