
Francisco Goya · PD
María Antonia Gonzaga, marquesa viuda de Villafranca
Ficha
La historia
María Antonia Gonzaga se quedó viuda en 1773, joven todavía, y no volvió a casarse. Cuando posó para Goya, hacia 1795, llevaba más de 20 años administrando el marquesado de Villafranca y el enorme patrimonio de la casa de Alba que había pasado a su hijo mayor. Era hija de un príncipe Gonzaga, duque de Solferino, y había llegado a España por matrimonio. Viste de oscuro, con una toquilla de gasa blanca rematada por una rosa azul, y Goya aprovecha la transparencia del tejido para modelar la cara. La familia lo apoyó en los años difíciles que siguieron a la enfermedad que lo dejó sordo, quizá porque también ellos eran aragoneses y defendían en la corte al partido aragonés. No se sabe para qué pared se pintó el cuadro.




