
Diego Velázquez · PD
Marte en reposo
Ficha
La historia
Velázquez pintó al dios de la guerra, Marte, con el aspecto de un soldado viejo y cansado. Aparece sentado, medio desnudo sobre una tela azul, con un gran bigote caído y la mirada perdida bajo el yelmo, mientras la armadura y el bastón de mando yacen olvidados a sus pies. La obra se hizo hacia 1640 para la Torre de la Parada, el pabellón de caza de Felipe IV cerca de Madrid, junto a otras figuras de la Antigüedad tratadas con la misma sorna, como los filósofos Esopo y Menipo. Eran años duros para las armas españolas: en 1640 se sublevaron a la vez Cataluña y Portugal, y la vieja supremacía militar del imperio empezaba a resquebrajarse. Velázquez le dio a este Marte un cuerpo todavía robusto y, al mismo tiempo, la actitud abatida de quien ya no espera ninguna batalla.




