
Bartolomé Esteban Murillo · PD
Mater Dolorosa
Ficha
La historia
En 1744 Isabel de Farnesio compró pinturas de la testamentaría del cardenal Gaspar de Molina, en Sevilla, y con ellas entró en la colección real este lienzo pequeño. Es un busto de la Virgen dolorosa sobre fondo neutro y oscuro, pintado entre 1660 y 1670, con la luz entrando de lado sobre el rostro. Bajo el velo lleva una toca blanca que rodea la cara y el cuello, y el borde despegado de esa toca genera las sombras que sostienen la cabeza. Tiene los ojos hinchados de llorar y todavía llenos de lágrimas. Murillo pintó una pareja para ella, un Ecce Homo de la misma medida, de modo que las dos cabezas se miraban en una estancia privada. El inventario de 1772 la sitúa en el paso al dormitorio del rey, en el Palacio Real Nuevo de Madrid.




