
Mauricio (1567-1625), príncipe de Orange, yacente en capilla ardiente, 1625
Ficha
La historia
El príncipe Mauricio de Orange murió en La Haya el 23 de abril de 1625, a los 57 años. Corrió el rumor de que lo habían envenenado, pero la autopsia halló un absceso en el hígado. El cuerpo fue embalsamado y expuesto en capilla ardiente con una túnica roja forrada de piel, y el entierro en Delft no llegó hasta el 20 de septiembre. Adriaen van de Venne lo pintó sobre una lámina de cobre de unos 12 centímetros de ancho, más pequeña que una postal. El príncipe yace con los ojos cerrados, un gorro ribeteado de encaje y una gorguera en torno al rostro hundido, entre pesadas cortinas rojas. Cuando esta pequeña pieza salió a subasta en Haarlem en 1786, el catálogo la describió como Guillermo I en su lecho de parada, confundiendo al hijo con el padre.


