
Peter Paul Rubens · PD
Minerva presenta el retrato de María de Médici al rey Enrique IV de Francia (boceto)
Ficha
La historia
Un año antes de que se pactara este matrimonio, Enrique IV pensaba casarse con otra mujer. Su amante, Gabrielle d'Estrées, le había dado tres hijos y el rey estaba decidido a hacerla reina, hasta que murió de repente en abril de 1599, en un embarazo avanzado. Antes de que terminara aquel año, el papa anuló el primer matrimonio del rey, que no había dado hijos, y sus ministros pusieron los ojos en Florencia, donde los Médici podían ofrecer una novia joven y una dote enorme. Nada de eso aparece en el boceto. Himeneo, dios del matrimonio, y un amorcillo alado sostienen el retrato de María, y el rey lo contempla. A su lado está Francia personificada, la voz de la razón de Estado. Arriba, Júpiter y Juno, la pareja que reina sobre los dioses, prometen su protección a esta unión.




