
Vincent van Gogh · PD
Montmartre: detrás del Moulin de la Galette
Ficha
La historia
Montmartre pertenecía a París desde 1860 y, en el verano de 1887, la ciudad ya subía la colina a golpe de piedra. Van Gogh vivía unas calles más abajo, en la rue Lepic, y en vez de plantarse en la cara animada del Moulin de la Galette, un viejo molino harinero convertido en salón de baile, se colocó detrás. Lo que pintó es la trasera de la colina: parcelas de huerta y cobertizos en primer plano, el terreno subiendo hacia el noroeste y, al fondo, las colinas de Meudon. Con unos 81 por 100 centímetros es uno de los paisajes más grandes que llegó a pintar, resuelto en colores claros sobre una preparación clara, con pinceladas largas y toques rápidos de color. Quedó lo bastante satisfecho para enviarlo en 1888 al Salón de los Independientes.




