
Caspar David Friedrich · PD
Mañana en las montañas
Ficha
La historia
Friedrich pintó esta vista hacia 1822 en Dresde, cuando su fama alemana empezaba a apagarse. Capa tras capa, las montañas se pierden en la bruma del amanecer, y una figura diminuta contempla ese silencio, el paisaje romántico vivido casi como experiencia religiosa. Lo curioso es cómo acabó en San Petersburgo. El gran duque Nikolái Pávlovich, futuro zar Nicolás I, visitó su taller, y el poeta Vasili Zhukovski, tutor de la corte y admirador del pintor, fue comprando sus obras durante años. La última la adquirió en 1841 a la viuda de Friedrich, ya empobrecida. Esta mañana en los montes entró en el Ermitage por aquella vía rusa.




