
El viaje de Moisés a Egipto
Ficha
La historia
Uno de los episodios más extraños de la vida de Moisés ocupa el centro de este fresco. El libro del Éxodo le dedica tres versículos breves. En el camino de vuelta a Egipto con su mujer, Séfora, y sus hijos, el Señor sale al encuentro de Moisés en una posada y quiere matarlo, y Séfora toma una piedra afilada y circuncida a su hijo. Aquí un ángel se planta en mitad del camino y detiene a Moisés, vestido con túnica amarilla y manto verde, y a la derecha Séfora practica el rito al hijo menor, Eliezer. Más atrás, en el mismo eje, Moisés y su mujer se despiden del padre de ella, Jetró.
El tema se eligió como respuesta al Bautismo de Cristo de Perugino, en la pared de enfrente. San Agustín y otros autores cristianos antiguos llamaban al bautismo una circuncisión espiritual, y así la señal antigua y la nueva de la alianza con Dios se encuentran de un lado a otro de la capilla.
Perugino pintó la pared hacia 1482 con un equipo de ayudantes. La tradición daba los espectadores al joven Pinturicchio, pero estudios recientes han recortado mucho su parte y señalan a otros colaboradores citados por Vasari, entre ellos Andrea d'Assisi, llamado l'Ingegno. En el plano medio, a la izquierda, un grupo de pastores baila en el campo.




