
Atleta que vierte aceite
Ficha
La historia
En la Atenas antigua, los vencedores de las Panateneas, los juegos celebrados cada cuatro años en honor de Atenea, la diosa de la ciudad, recibían su premio en aceite de oliva. Procedía de los olivos sagrados de Atenea y se entregaba en grandes ánforas pintadas. El aceite formaba parte además de la rutina de cualquier atleta. Antes del ejercicio se untaba la piel con él, y después se lo raspaba junto con el sudor y el polvo.
Este joven está en el primer paso. Vierte aceite de un pequeño frasco, que sostiene en alto con la mano derecha, en la palma ahuecada de la izquierda. Hoy faltan los dos antebrazos, así que el gesto hay que imaginarlo. El original de bronce es de mediados del siglo IV a. C., y algunos especialistas lo relacionan con el círculo de Lisipo.
El tipo escultórico lleva el nombre de esta misma estatua. Los arqueólogos lo llaman el Atleta que vierte aceite de Múnich, y hay otra copia en Dresde. La figura de Múnich mide 1,93 metros.




