
Vincent van Gogh, Olive Grove, 1889. Wikimedia Commons. · PD
Olivar
Ficha
La historia
En 1889 Van Gogh vivía por su propia voluntad en el hospital psiquiátrico de Saint-Rémy, en la Provenza, y le dejaban salir a pintar a los olivares de los alrededores. Aquel año llenó unas 15 telas con esos árboles, en verano, en otoño y en invierno. En el otoño, Paul Gauguin y Émile Bernard, dos pintores amigos, le enviaron bocetos de sus respectivos Cristo en el huerto de los olivos. Vincent les contestó sin miramientos: para dar una impresión de angustia no hacía falta apuntar directamente al huerto histórico de Getsemaní. En sus olivares no aparece ninguna figura. Los troncos se retuercen, el suelo ondula en pinceladas cortas y las copas están hechas de verde plateado y naranja. El color de la hoja del olivo lo traía de cabeza. Según la hora del día lo llamaba bronce, plata o simplemente verde.




