
Vincent van Gogh · PD
Huerto en flor bordeado de cipreses
Ficha
La historia
En abril de 1888 Van Gogh llevaba pocas semanas en Arlés y los frutales de los alrededores estaban en flor. La flor dura unos días, así que trabajó deprisa y reunió unas 14 telas de árboles florecidos en una sola primavera. De este lienzo dejó su propia descripción, la entrada de un huerto provenzal con sus cañizos amarillos, el resguardo contra el mistral, los cipreses negros y las hortalizas de verdes distintos, lechugas amarillentas, cebollas, ajos y puerros color esmeralda. El ciprés era nuevo para él. Tras años de pintar en el norte gris, nunca se había fijado en ese árbol, y aquí lo emplea como un borde oscuro que sostiene tanto blanco y tanto rosa. Los cañizos eran cosa corriente en la huerta de la Provenza, esteras de caña puestas contra el viento frío que baja por el valle del Ródano.




