
Vincent van Gogh · PD
El parque de Asnières en primavera
Ficha
La historia
En la primavera de 1887 Van Gogh salía una y otra vez a Asnières, un suburbio a orillas del Sena, justo detrás de las fortificaciones de París. Los domingos los parisinos iban allí a remar y a comer junto al agua, y en esa misma orilla se estaban levantando fábricas. Émile Bernard, 15 años menor que él y conocido en París, vivía con sus padres en Asnières y trabajaba en una caseta de madera del jardín, donde Vincent podía dejar sus cosas. En esas semanas su color se aclaró. Los marrones oscuros de los años holandeses dieron paso a la pincelada corta y suelta que estudiaba en los impresionistas y los neoimpresionistas de París. Pintó el parque de Asnières varias veces aquella primavera y este lienzo de 50 por 65 centímetros es uno de ellos. Sigue en manos privadas. En noviembre colgó obra de esos meses, junto con Bernard y el pintor Louis Anquetin, en un restaurante del boulevard de Clichy.




