
Diego Velázquez · PD
Felipe IV vestido de negro
Ficha
La historia
En 1623 un joven sevillano de 24 años llegó a la corte de Madrid y, en pocos meses, fue nombrado pintor del rey. Se llamaba Diego Velázquez, y el rey era Felipe IV, que apenas le sacaba unos años. Este retrato de aparato, con el monarca de riguroso negro sobre fondo neutro, nació entonces. Pero el lienzo que hoy cuelga en el Prado es, en realidad, una obra rehecha: Velázquez volvió sobre él hacia 1627 y 1628 y corrigió la figura, afinando los rasgos de los Austrias del soberano. Si uno se acerca, asoman esos arrepentimientos, el contorno antiguo de la capa y el cambio en la posición de los pies, huellas de un pintor que crecía a la vez que su modelo.




