
Piedad junto a un árbol rojo
Ficha
La historia
En agosto de 1906 Redon escribió al coleccionista de Ámsterdam que acababa de comprarle este cuadro y le contó qué tenía clavado en la pared del taller: láminas de arte gótico francés. Los rostros de aquellas esculturas le parecían humanos y de una honradez sin adornos. Esa afición gobierna la tabla de 1905. Una vidriera gótica flota en el aire sobre un trozo de mar, y el cielo nublado que queda detrás continúa dentro del vitral, allí algo más claro. Bajo las arcadas se encuentran dos figuras de túnicas de color junto a un árbol rojo, apenas trazadas con unas cuantas líneas finas. Los primeros catálogos de exposición llamaron a la escena Anunciación. Redon nunca lo confirmó, y en 1911 rechazó la invitación del pintor Maurice Denis a participar en una muestra de arte católico, alegando que su obra no podía atribuirse a ninguna religión concreta. El estudio técnico del lienzo reveló que primero firmó más a la derecha, luego recortó la pintura, cubrió la firma antigua y volvió a firmar abajo a la izquierda.




