
Bartolomé Esteban Murillo · PD
Retrato de un caballero
Ficha
La historia
Nadie sabe hoy quién es este caballero. Murillo lo retrató en Sevilla entre 1660 y 1665, vestido de negro y con un sombrero de ala ancha. El fondo oscuro se traga casi todo, y la luz se concentra en la frente, la nariz y los ojos. El Museo Soumaya de la Ciudad de México, que conserva el lienzo, habla de una marcada tendencia tenebrista y de volúmenes modelados con masas de luz, a la manera en que lo hacía Rembrandt en Ámsterdam por esos mismos años. En la producción de Murillo, volcada en los encargos de iglesias y conventos sevillanos, los retratos son relativamente escasos. La tela mide hoy unos 59 por 50 centímetros, y Enrique Valdivieso, gran especialista en el pintor, sospecha que fue recortada y que quizá mostraba al caballero de cuerpo entero.




