
Amedeo Modigliani · CC-BY-SA-4.0
Retrato de una joven
Ficha
La historia
La Tate de Londres no pone nombre a la retratada. El de Victoria, que acompaña al cuadro, viene de una exposición londinense de 1929, nueve años después de la muerte de Modigliani, donde colgó como Retrato de una joven, mademoiselle Victoria, y los catálogos posteriores lo conservaron. El pintor Moïse Kisling, que lo había tratado en París, dijo solo que la muchacha era inglesa y que el retrato fue un encargo. Modigliani firmó el lienzo y no lo fechó, y de ahí que unos estudiosos lo sitúen en 1916 y otros en 1917.
Debajo hay otra pintura. Una radiografía hecha en la Tate muestra a una mujer sentada, de tres cuartos, girada un poco hacia la izquierda, con el pelo recogido en alto sobre un flequillo desigual. Los investigadores señalan su parecido con el retrato de Beatrice Hastings sentada ante una chimenea, de 1915, y advierten de que no hay forma de saberlo con certeza. Bajo luz ultravioleta esa capa inferior muestra grietas de secado, señal de que tuvo tiempo de endurecer antes de que él pintara encima.




