
Retrato de una dama
Ficha
La historia
Alessandro Longhi pintó a esta dama veneciana hacia 1770. Era el retratista al que acudían las familias patricias de la ciudad, hijo de Pietro Longhi, cuyas pequeñas escenas de la vida cotidiana veneciana habían dado renombre al apellido. Alessandro tomó los encargos más solemnes y dejó constancia de la nobleza y de los miembros de la academia veneciana. Quién era la retratada ya no lo sabemos. Queda aquello por lo que le pagaron: el encaje cuidado de las mangas, el brillo de la seda, la expresión serena y algo distante de quien está habituada a ser mirada. Venecia perdería su independencia milenaria ante Napoleón en 1797, menos de 30 años después de que él fijara este rostro.


