
Édouard Manet · PD
Retrato de un hombre
Ficha
La historia
Hacia 1860 Édouard Manet tenía 28 años y había salido no hacía mucho del taller de Thomas Couture, el pintor académico con quien se formó y acabó enemistándose. Todavía no había expuesto en el Salón, y ninguno de los cuadros que pronto lo harían célebre existía aún. Lo que hacía en esos años era retratar a la gente de su entorno. Este es uno de esos retratos, un hombre de traje oscuro sobre un fondo pardo y liso, el rostro bañado por una luz cálida y uniforme. El problema es que hoy nadie sabe con certeza quién fue. El viejo catálogo propone dos nombres, cada uno seguido de un signo de interrogación: el célebre cantante italiano Rubini, o Paul Roudier, un amigo al que Manet conocía desde la infancia. El museo Kröller-Müller de Otterlo lo registra sencillamente como Retrato de un hombre. Roudier reaparece unos años después en la escena de croquet de Manet, mirando de frente al espectador.




