
Bartolomé Esteban Murillo · PD
Retrato de un hombre
Ficha
La historia
El negro y el cuello blanco no eran una elección personal. En 1623 Felipe IV prohibió la lechuguilla y la sustituyó por la golilla, el cuello liso y almidonado, y durante el resto del siglo los hombres se retrataron con esa sobriedad obligatoria. El viejo inventario del Prado llamaba a esta tela, sin más, caballero de golilla. La figura ocupa casi dos metros de lienzo y se apoya junto a un bufete cubierto con un paño rojo. El pelo largo sitúa el retrato en la segunda mitad del siglo XVII, hacia 1660, cuando Murillo era el retratista más importante de España fuera de la corte madrileña. No se sabe a quién representa. Un artículo de 1997 propuso un nombre y el museo ha mantenido el título neutro. El Ministerio de Educación Nacional lo compró para el Prado en 1941.




