
Retrato de un hombre con una sortija
Ficha
La historia
En la Bolonia de la década de 1470, un joven posó para esta tabla pequeña, de menos de 40 centímetros de alto, con una sortija en la mano. El museo apunta que quizá fuera el recuerdo de un compromiso y que el anillo estuviera destinado a la novia. Nadie sabe quién era. En 1915 el historiador del arte inglés Herbert Cook propuso a alguien de la casa de Este, los duques de Ferrara, porque el diamante de la sortija era uno de sus emblemas.
Tampoco el autor ha estado siempre claro. En el siglo XVIII el retrato colgaba en el palacio de los marqueses Boschi, en Bolonia, y sus inventarios lo registraban como retrato de Francesco Francia, orfebre y pintor de la ciudad. En 1913 se publicó como obra de Francesco del Cossa, pintor ferrarés que trabajaba entonces en Bolonia. El experto estadounidense Bernard Berenson lo atribuyó a Ercole de' Roberti, otro ferrarés, mientras que el italiano Roberto Longhi defendió a Cossa, y el museo sigue a Longhi. Hans Heinrich Thyssen-Bornemisza lo compró en 1956. La sortija sigue en pie sobre la yema del índice, y el meñique asoma por encima del parapeto de piedra, hacia nosotros.



