
Vincent van Gogh, Portrait of a Prostitute, 1885. Wikimedia Commons. · PD
Retrato de una prostituta
Ficha
La historia
Van Gogh llegó a Amberes a finales de noviembre de 1885 con un plan para ganar dinero. Había oído que los retratos de mujeres se vendían, y una ciudad portuaria estaba llena de gente dispuesta a posar. Las mujeres de posición no posaban para un pintor desconocido que trabajaba en un cuarto alquilado, de modo que encontró sus modelos en los cafés del puerto, entre mujeres que a menudo tenían que ganarse un suplemento prostituyéndose. Pintó esta cabeza en una sola sesión, en azules que responden al castaño del pelo y de los ojos. Para el brillo del pendiente cargó un grumo espeso de blanco y rosa, y ese grumo acabó desprendiéndose de la tela. Tres meses después de llegar dejó el negocio del retrato y se marchó a París.




