
Carel Fabritius · PD
Retrato de Abraham de Potter
Ficha
La historia
Carel Fabritius pintó este retrato en 1649, el año antes de trasladarse a Delft, un traslado que acabaría matándolo. En 1654 el polvorín de la ciudad estalló y se llevó por delante un barrio entero; Fabritius murió en la explosión y con él se perdió casi toda su obra. Sobreviven menos de una docena de cuadros. Aquí posa Abraham de Potter, un comerciante de seda de Ámsterdam y viejo amigo de la familia del pintor, de pie ante un muro desnudo y desgastado, sin nada del dramatismo que amaba su maestro Rembrandt. Justo encima de la firma, fíjese en un pequeño clavo pintado que parece sobresalir del yeso, tan real que dan ganas de tocarlo.




