
Carel Fabritius · PD
El jilguero
Ficha
La historia
El 12 de octubre de 1654 estalló el polvorín de la ciudad de Delft y voló medio barrio por los aires. Entre los muertos estaba Carel Fabritius, antiguo alumno de Rembrandt, y con él se perdió casi toda su obra. Este pajarito es de ese mismo año, quizá de sus últimas semanas. Es un jilguero real, encadenado por la pata a su comedero, pintado a tamaño natural sobre una tabla clara con unas pocas pinceladas sueltas y seguras. Estaba pensado para colgar alto en una pared y engañar al ojo, como si el ave estuviera de verdad posada allí. Durante siglos apenas se lo conoció. Una novela reciente que lleva su nombre lo convirtió, de golpe, en una de las tablas más visitadas del Mauritshuis, en La Haya.




