
Francisco Goya · PD
Retrato de Carlos IV
Ficha
La historia
En el archivo de la Real Academia de la Historia se conserva un recibo firmado por Goya, seis mil reales de vellón por dos lienzos. Es lo que la corporación pagó en 1789 por los retratos del rey nuevo y de su esposa, encargados en marzo de ese año y tramitados por uno de sus académicos, Gaspar Melchor de Jovellanos. Carlos III había muerto en diciembre de 1788 y las instituciones necesitaban deprisa la imagen del monarca que llegaba. Goya acababa de ser nombrado pintor de cámara y entregó ambas telas antes de septiembre. La cantidad era alta para un retrato oficial, y de ahí que se suponga escasa intervención del taller. El rey viste casaca bordada en rojo y lleva el Toisón al cuello; la corona descansa en una mesa, sobre el manto de armiño.




