
Diego Velázquez · PD
Retrato de Francisco Lezcano
Ficha
La historia
En la corte de Felipe IV vivían enanos y bufones que hacían compañía y entretenían a la familia real. Velázquez los pintó a varios, y siempre con una humanidad poco común para su época, sin burla. Este es Francisco Lezcano, llamado el Niño de Vallecas, que estuvo al servicio del príncipe heredero. Aparece sentado entre unas rocas de la sierra, con la ropa suelta y unos naipes en las manos, mirando de un modo ausente. Velázquez lo pintó hacia 1635 con pinceladas sueltas y una gran ternura, atento a la persona antes que a su condición. No lo convierte en curiosidad ni en juguete de palacio. El cuadro forma parte de la serie de bufones del Prado, en Madrid.




