
Rembrandt · CC0
Retrato de Gerard de Lairesse
Ficha
La historia
Hacia 1665 Rembrandt se acercaba al final. Estaba arruinado y moriría pobre pocos años después, en 1669. Aquí retrata a un colega joven, el pintor y teórico Gerard de Lairesse, que entonces rondaba los veinticuatro años. Su rostro está hinchado y la nariz abultada: eran las señales de una sífilis congénita que hacia 1690 lo dejaría ciego. Nadie en su época relacionaba esos rasgos con la enfermedad, y para reconocerlos harían falta casi 200 años más. Con el tiempo Lairesse defendería un ideal clásico opuesto a la manera áspera de Rembrandt, que llegó a comparar con 'barro líquido sobre el lienzo'. Aun así, el viejo maestro lo pinta sin disimular nada y con una serena dignidad. El retrato se conserva hoy en el Metropolitan de Nueva York.




